viernes, 9 de diciembre de 2011
Si no fuera por
Punto y aparte. Cuando vendrá el punto final? Los puntos y final no se me aparecían desde hacía tiempo, pero como desde hacía mucho tiempo que un punto y aparte no tenía cara de hasta mañana a este lo aprovecho.
Cierro todo, acomodo los papeles y preparo todo para mañana abrir y necesitar pocos recursos para entender por dónde continuar. Los papeles en la carpeta, los que no entran en la carpeta van ordenados encima, apago la laptop, voy sacando despacio los dos marcadores indelebles de debajo de las patas traseras, "ventilación forzada" pienso y casi con vergüenza intento no hacer mucho ruido al bajarla de sus "tacones". Cuando se apaga desenchufo los auriculares, están viejos, 5 años ya, desde mi primer cumpleaños, el plástico reseco hace que se corte a cada rato el cable por dentro y tenga que arreglarlos, algún día quedarán tan cortos que tendré que comprar otros, pero estos son tan buenos que me cuesta cambiarlos. Guardo la máquina en la funda, la funda en la mochila, la mochila en la espalda, la espalda bajo la cabeza, la cabeza en cualquier lado, la cabeza en la discusión, discusión a gritos en papel, con furias entre dientes, silencios asesinos y recriminaciones en letra indescifrable. Mientras guardo encuentro dibujos que me roban sonrisas, sonrisas que justo ahora quiero ir a recuperar. Un punto y aparte que hace sonar la campana de final del round, descanso.
Se lo que sigue, se la ruta, se el camino y, por supuesto, se que es en vano. No se dónde vive. Cosa ridícula y que también me da vergüenza aceptar... No se dónde vive, tres meses conmigo y no se dónde vive, en mi propia ciudad y no se dónde vive, 90 % del tiempo conmigo y no se dónde vive, es un insulto, es un atropello, es... es la necesidad de ella, es el no puedo vivir sin ella, aunque pensándolo detenidamente no quiero vivir con este "ella" tampoco.
Subo al metro, la parada de siempre, la forma de siempre, el cansancio de siempre. Llega, subo, siento, espero, miro, canto, espero, paso, miro, sigo, todavía no. Mi estación esta vez no es la mia, sigo de largo. Ahora lo inesperado, cuánto más viajará? qué pensará mientras me deja? qué la esperará más allá de? por qué el velo, tan simple y tan necesario, cubriendolo todo? A partir de acá es todo suposición. Miles de detalles robados al viento, a conversaciones agenas, a papeles arrugados, a mensajes borrados. Bajo donde creo y "carajo! no hay cobertura". Toca salir, ya no es un vuelta atrás (de papel, claro, el viaje es al mismo precio). La calle extraña, un jardín-parque, una vía que se pierde hacia arriba y hacia arriba en la otra dirección, un muro, una diagonal que baja, un par de callecitas que se pierden en un posible arriba también. Cuál será? dónde estará? dónde vivirá? podría estar al lado, a tan solo 5 minutos, o podría haber apostado por la estación equivocada y estar a 20 Km de su casa, a 40 minutos más de viaje de mirarla a los ojos y decirle "salté por vos". Sólo un pequeño problema, un ínfimo detalle, cómo puedo ir a rescatar a la pincesa si ni siquiera sé dónde está su castillo? Un arma de doble filo... para los dos.
nEgRo
"Ficou difícil
tudo aquilo, nada disso.
Sobrou meu velho vício de sonhar.
Pular de precipício em precipício,
ossos do ofício.
Pagar pra ver o invisível
e depois enxergar...
//Que é uma pena
mas você não vale a pena.
Não vale uma fisgada dessa dor.[...]"
Maria Rita
"Não vale a pena"
fragmento
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1 comentario:
... y también
"[...]I know now, just quite how,
my life and love might still go on.
In your heart, in your mind,
I'll stay with you for all of time[...]"
The Calling
"Wherever you will go"
fragmento
nEgRo
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