Porque pasó por todo. Porque se cansó de odiar (de odiarse para después empezar a aceptarse). Porque empezó a perdonar, y luego se indispuso su corazón. Porque a pesar de eso seguía sonriendo, al principio por compromiso y luego porque le gustaba escuchar su risa. Porque de a poco le fué gustando la vida de nuevo. Porque le pidió a Dios por ser complice cuando ella dormía. Porque quiso ser un soñador e imaginó que no estaba solo. Y lloró de emoción al sentirse un joven afortunado, y luego lloró de pena pensando que iba a ser de noche por siempre. Y se olvidó de él y de Sísifo y se encontró cantándose a sí mismo una canción que era para un viejo amigo. Porque quiso volar y escapar lejos, de la mano de Caperucita. Y salió de él pedir ayuda, y querer dejar una señal cantando hasta morir, siempre esperando que se no se fuera , que diese la vuelta y siguiera adelante hasta el final a pesar de saberse sobre el arcoiris en medio de una nada inmensa. Porque sin saber cómo mezcló todo eso, lo revolvió en orden y le encantó sentirse querido de nuevo, con un arrullo dulce en sus oidos... Porque después de creer que solo le quedarían sutiles voces desde el fondo del mar se vió apostando de nuevo.
Negro.
"La vida es una moneda.
Quien la rebusca la tiene.
Y, ojo, que hablo de monedas
y no de gruesos billetes."
Juan Carlos Baglieto
"Solo se trata de vivir"
fragmento
martes, 17 de agosto de 2010
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