viernes, 22 de mayo de 2009


Tengo una mentalidad muy post-colombina, y eso a veces no me lo puedo sacar de encima. Por un lado está bien (es parte de mi 'mi') y por el otro lado me marca diferencias con gente al otro lado del charco. Una de las cosas que me sorprende en esta diferencia es el no tener esa negación tan a flor de piel de cualquier término que pueda relacionarse con la religión.

Pero, le pese a quien le pese y a pesar de todo lo que traten de negarlo, la gente tiene fé; mucha. Eso no es dificil, ni de entender ni de explicar.

Si alguien se sube a un autobus no teme que el autobus lo deje en la terrasa de un edificio de 20 pisos sin ascensor, quitándole la posibilidad de poder bajar de nuevo a la calle (sería estúpido pensar eso, por supuesto). Lo mismo si alguien quiere cruzar de un lado de una calle al otro, no teme que al bajar un pié de la acera aparezca un monstruo indescriptible y lo coma vivo o se lo lleve al centro del planeta para torturarlo por la eternidad (es una calle, nada más!).

Dicen que el conocimiento da la fé (lo dicen a riesgo de confundir ambos términos). Dicen que por el solo hecho de saber cómo responde un autobus en la calle entendemos que es imposible que este se cuele por las escaleras de un edificio para terminar en el piso 20 (o en el piso que sea) y anunciar allí su próxima parada. Dicen que por el solo hecho de saber qué pasa cuando uno circula, ya sea en coche por la calle o caminando por la acera, entendemos que es imposible que haya monstruos capaces siquiera de atropellarnos por conducir ebrios. En este sentido tenemos una fé ciega que hace que ideas de ese estilo nos parezcan absurdas al punto de ni siquiera preocuparnos.

De la misma manera se tiene fé en que la comida no se quemará, o en que si se patea a meta se hará un gol o en que se pillará un resfriado por pasear desabrigado, o infinitas cosas que, para bien o para mal, se 'saben'.

Lo que me preocupa es lo otro, la fé en eso que para mal también estamos esperando que pase. La fé en la crisis, la fé en el egoísmo, la fé en el dolor, la fé en pantallas planas, en cámaras digitales, en la obligación de comprar una casa, en que no se podrá pagar, en que igual hay que comprarla... la fé en lo innecesario.

Ojalá y se abrieran los ojos.


Negro.


"Solo le pido a Dios
que el dolor no me sea indiferente.
Que la reseca muerte no me encuentre
vacio y solo sin haber hecho lo suficiente.[...]"

León Gieco
"Solo le pido a Dios"
Fragmento.

2 comentarios:

Paula Vincent dijo...

Se abrirán, Negrito, yo estoy convencida (y a mí es ese convencimiento lo que me mueve)... lo que no sé es si nosotros llegaremos a verlo (más allá de casos sueltos por ahí, claro).

Pero bueno, mientras tanto, la cuestión es seguir viviendo, ya que estamos... ;-)

Negro dijo...

Lo que me preocupa es seguir viviendo sin hacer lo suficiente y que en algún momento se me haga demasiado tarde.

Negro

...y gracias por darme esperanzas ;)